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2
Feb 10

Todo lo que deja Pizarro

Manuel Pizarro deja el Congreso. El que llegó como mago de la Economía a las filas del PP para rebatir los argumentos electorales del socialista Pedro Solbes deja su escaño “por razones personales”. Y en este momento de despedidas me gustaría que la gente sepa con qué compatibilizaba Pizarro su labor política. Es un super-hombre, si de verdad sacaba tiempo para todo. Estas son las actividades extraparlamentarias para las que Pizarro pidió compatibilidad el pasado año. Tomen aliento:

  • · Académico de Número de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación
  • · Académico de la Real Academia de Ciencias Académicas y Financieras
  • · Académico de la Academia Aragonesa de Jurisprudencia y legislación
  • · Archivero de la real Sociedad Económica Aragonesa de Amigos del País
  • · Consejero de número de la Institución Fernando el Católico (Diputación provincial de Zaragoza)
  • · Miembro del Comité de Honor del real Instituto de Estudios Europeos
  • · Presidente de Honor de Ibercaja
  • · Presidente de honor de Endesa
  • · Socio Honorario de la real Sociedad Geográfica
  • · Caballero cadete Honorífico de la Academia general Militar de Zaragoza
  • · Presidente de la Fundación Ibercaja
  • · Vocal del Consejo Asesor de Insituto de Estudios Europeos (Universidad San Pablo CEU)
  • · Consejo de Administración del centro de Estudios Garrigues y Consejo asesor de su Máster en derecho Empresarial
  • · Patrono de la Fundación FAES
  • · Comité Ejecutivo del PP de Madrid
  • · Consejo Asesor de la Editorial Aranzadi
  • · Patrono Independiente de la Fundación de Estudios Financieros

29
Ene 10

“El Rafita” no cobró por su entrevista en Telecinco

Se puede decir más alto pero no más claro. El Rafita, Rafael F.G. según su ficha policial, no cobró por su entrevista en Informativos Telecinco. El acusado en la muerte de la joven Sandra Palo ha hablado por primera vez tras casi siete años de silencio. Y ha despertado un eterno debate sobre la ética periodística. Un debate -en este caso- completamente fariseo y que no hace más que evidenciar una máxima en la profesión. Los méritos de uno suelen ser las miserias de otros.

El pasado domingo El Rafita fue detenido por cuarta vez. Esta vez y a sus 21 años, fue arrestado  por robar un coche junto a varios asaltantes. Una quincena de medios de comunicación se congregó en su puerta. Y todos pidieron hablar con el chaval. La única que lo consiguió fue la periodista Sandra Mir. Basta conocer un poco el reporterismo de la televisión española para saber que Mir es una número uno fichada ex proceso por Pedro Piqueras para su equipo de investigación y que atesora entre otros el Premio Miguel Gil de periodismo. Sandra fue de frente y El Rafita, tras dos horas de espera, le recibió. Sin más intermediarios. Sin dinero de por medio.

La exclusiva ha revuelto el debate sobre el endurecimiento de la Ley del Menor y la imposición en España de la cadena perpetua para ciertos delitos. Muchos medios se han lanzado a criticar la conveniencia de entrevistar a un delincuente semejante. Pero parece que una premisa se olvida: la libertad de expresión es un derecho fundamental. Es decir, inherente a cada persona. El Rafita tuvo su oportunidad. Habló. Pidió perdón a la familia de Sandra Palo y solicitó que le dejen seguir con su vida. Horas después fue la madre de la chica asesinada quien salió a los medios y puso su versión sobre la mesa. Y estaba en todo su derecho.

LLevemos el argumento al extremo. Yo como periodista ¿entrevistaría a Bin Laden, el mayor terrorista del mundo? Sin tapujos, y rotundamente sí. Si me llama Josu Ternera desde su escondite italiano ¿acudiría para una entrevista? Sí. ¿De qué sirve por ejemplo vetar a ETA en los diarios y televisiones nacionales cuando sus comunicados o declaraciones en Gara centran el debate de todos los medios? El rafita ejerció su derecho. Habló. Y ahora cada cual es libre, tras escuchar sus palabras, de sacar sus conclusiones.


29
Ene 10

Más de 500 jueces españoles denuncian la contaminación política de la Justicia

Ya lo avisé en La Casta. Y ahora 500 jueces españoles lo respaldan con una declaración pública: la Justicia nacional está contaminada  por la clase política desde que el PSOE reformó el sistema judicial en 1985 Y nada se ha hecho para retirar semejante poder a la clase política. Entre las peticiones de los magistrados hay una primordial: la de elegir de forma democrática 12 de los 21 miembros que componen el Consejo General del Poder Judicial. Eso daría la mayoría a los vocales colocados por el grueso de la judicatura sobre los arrimados al sol de los partidos.

En la actualidad, los representantes del máximo órgano de gobierno de la judicatura son propuestos por los grupos del Congreso. Y se intenta llegar a candidaturas de consenso. Candidaturas que reproducen en forma de espejo la composición de la cámara baja, y que imitan también sus desavenencias políticas en lugar de basar sus decisiones en cuestiones jurídicas. Basta recordar el informe preliminar sobre la Ley del Aborto para entender el problema.

Ahora, el CGPJ tiene sobre la mesa decisiones tan importantes como la de condenar o absolver al juez Baltasar Garzón tras la denuncia de Manos Limpias por promover las investigaciones sobre la Memoria Histórica. Es en temas tan sensibles como este cuando una Justicia cristalina nos libraría de estériles debates políticos.


28
Ene 10

Apología del maltrato animal en Facebook

Internet tiene cosas maravillosas. Pero también está poblada de idiotas. Este es el ejemplo más claro que he encontrado. No se si es publicidad viral o simple estupidez humana pero algún ser sin excrúpulos ha creado un grupo en Facebook en favor del maltrato animal. La página está decorada con medio centenar de imágenes de perros, gatos y otros animales cruelmente maltratados. Escribo esta entrada sin el menor ánimo de hacerle publicidad y con el único objetivo de denunciar públicamente el hecho para obligar a Facebook a cerrar el grupo. Abajo, a la izquierda hay una opción para denunciar el contenido a los moderadores de la red social por inapropiado. Este es, además, de un delito perseguible de oficio.