
Dice Federico Trillo que los informes policiales y de Hacienda sobre el caso Gürtel, aquellos que sirven de base para acusar a más de medio centenar de personas, “los ha hecho el gobierno“. El ex ministro de Defensa y ex presidente del Congreso de los diputados tiene la difícil tarea de encabezar la estrategia del PP contra el caso Gürtel. Una defensa que arranca por desacreditar constantemente cualquier acto dentro del proceso penal. Lo vimos con las acusaciones contra el juez Garzón y lo hemos visto con las acusaciones contra la policía, señalada supuestamente por orientar la investigación sobre los líderes del PP. Basta con conocer en profundidad el sumario del caso para darse cuenta de que allí se esconden mucho más que trajes.
Federico Trillo está en su derecho de intentar derrumbar la operación por errores procesales. Pero el argumento es preverso. El ex presidente del Congreso señala diréctamente al Gobierno como autor de los informes policiales. ¿De verdad tiene el Ejecutivo esa capacidad? Y si la tiene ¿La heredó de anteriores equipos de gobierno como el de José María Aznar, del que Trillo formaba parte?. Las preguntas tienen fácil respuesta. Aunque el principal interrogante es si esa situación, ese poder de politizar las instrucciones judiciales, cambiará si Trillo y los suyos llegan de nuevo al poder. Al final, tanto avisar “que viene el lobo” se puede volver en su contra.

