Ya está. La policía española tiene al fin confirmación oficial de que la justicia helvética ha bloqueado dos cuentas de Francisco Correa con 18,6 millones de euros. Los agentes llevan casi un año esperando. Exáctamente desde la detención del contable suizo Arturo Gianfranco Fasana, el 21 de mayo de 2009. Y pocas veces un tema ha puesto tan nervioso al Ministerio del Interior. Primero; era de vital importancia localizar dinero en efectivo que atestiguara sin género de dudas el enriquecimiento ilícito de Correa. Y segundo, por la importante cartera de clientes que atesora Fassana. Una cartera en la que aparecen nombres ilustres de las finanzas y la vida pública española. Nombres ilustres que habrían desviado parte de sus finanzas a Suiza.
La existencia del citado dinero ya fue revelada en exclusiva el pasado verano por mis compañeros Manuel Marlasca y Luis Rendueles en Interviú. Y ya en aquellas fechas saltaron las alarmas. El contable Fasana fue detenido cuando tomaba un avión en Barajas para regresar a Suiza. Tras el arresto y la toma de declaración ante el juez Baltasar Garzón, Fasana fue puesto en libertad y se le permitió regresar a su país. Hasta Suiza viajaron de forma inmediata varios funcionarios españoles, ya que la fiscalía elvética autorizó entonces el registro del despacho de Fasana. El registro era tan sensible para el Ministerio del Interior que la cartera colocó allí a Catalina Carboneras, agregada de la embajada española en Suiza. Era importante lo que Fasana tenía que contar oficialmente sobre Gürtel. Pero también estaba en juego todo lo que Fasana pudiera aportar sobre sus otros clientes. Esos que no están imputados en la trama Gürtel.

